Por qué hay que leer más ciencia ficción y menos informes y análisis

La ciencia ficción tiene un valor incalculable para las personas ambiciosas. Google, Microsoft y Apple han contratado escritores como consultores.

A finales del siglo XIX, la ciudad de Nueva York (EE. UU.) apestaba. 150.000 caballos transportaban personas y bienes por las calles de Manhattan, lo quegeneraba45.000 toneladas (¡toneladas!) de estiércol cada mes. Se amontonaba en las calles y en los solares vacíos. En 1898, se reunieron urbanistasde todo el mundo para idear soluciones para la inminente crisis. Incapaces de concebir un transporte sin caballos, no lograron definir ninguna.

14 años más tarde, los coches superaban en número a loscaballosen Nueva York. Las visiones de una distopía llena de estiércol cayeron en el olvido.

Si los urbanistas del siglo XIX hubiesen tenido acceso al big data, las técnicas de aprendizaje automático y las teorías actuales de gestión,estas herramientas tampocoles habrían servido de gran ayuda. Simplemente habrían confirmado su preocupación. Extrapolar soluciones a partir de tendenciaspasadas es útil pero limitante en un mundo de cambios tecnológicos cada vez más acelerados.

La ciencia ficción puede ayudar. Tal vez usted la asocie con naves espaciales y extraterrestres, pero la ciencia ficción ofrece más que escapismo. Al presentar posiblesrealidades alternativas, las historias de ciencia ficción nos preparan para cuestionarnos no solo qué pensamos, sino cómo pensamos y por qué pensamos así. La ciencia ficción revelacuán frágil es el statu quo, cuán maleable puede ser el futuro.

La novelaChange Agent de Daniel Suarez describe un futuro cercano en el que la biología sintética ha reformulado todas las industrias.Singapur ha superado a Silicon Valley como el centro de innovación mundial tras el éxodo intelectual provocado por las normas de la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) en California (EE. UU.). Los personajes comen carne cultivada en laboratorios, se desplazan a bordo de vehículos autónomos fabricados a partir de materiales quitinososylos bebés de diseñomodificados genéticamente con CRISPRson el nuevo debate públicocandente. Es una muestra de que, al igual que el desarrollo de internet no se limitó a revolucionar la industria de los ordenadores, el impacto de la biología sintética tampoco se limitaráa la biotecnología.

Infomocracy, de la investigadora en temas degobernanza Malka Older, explora cómo podría cambiar el softwarenuestras instituciones públicas gracias a la ingeniería técnica y social de las elecciones. En un momento en que la barrera entre el poder político y el económico desaparece, el libro planteacuestiones relativas a las grandes multinacionales cuyos presupuestos son más grandes que los de algunos países pequeños y cuyos CEO asumen un papel cada vez más parecido al de un estadista.

La subida del nivel del mar inunda Manhattan en New York 2140 de Kim Stanley Robinson. En consecuencia, los gestores defondos de inversión e inversores inmobiliarios deciden crear un nuevo índice de mercado intermareas. A medida el cambio climático se acelera y la economía mundial se concentra cada vez más enmegaciudades, replantear las infraestructuras se convierte en una prioridad cada vez más urgente. La obraChildren of the New World,de Alexander Weinstein, entreteje unaserie de esclarecedoras viñetas para presentar una convincente visión de cómo podrían cambiar nuestra vida las redes sociales.Mi propio thriller de próxima publicación,Cumulus,explora la vigilancia, la desigualdad y la economía que acompañan la visión de un internet basado en de todo para el vencedor. Los protagonistas luchan contra los impactos de la consolidación tecnológica, las filtraciones de datos y la teoría y la práctica de la responsabilidad social corporativa.

La ciencia ficción que más inspira

William Gibson acuñó el famoso término «ciberespacio» en su obra maestra de 1984, Neuromancer; The Diamond Agede Neal Stephenson inspiró a Jeff Bezos a crearel Kindle;Sergey Brinexplota​ laaún más famosa de StephensonSnow Crashpara adquirir nuevos conocimientos sobre realidad virtual. Y aunque el comunicador utilizado enStar Trekimpulsó la invención del teléfono móvil, tampoco sugiero que las personas líderes de empresas lean ciencia ficción para averiguar realmente cuál será la próxima gran revolución.

Porque, aunque tendemos a dar por hecho que la ciencia ficción retrata el futuro, lo que retrata es el presente.1984 de George Orwell, que alcanzó recientemente la cima de los libros más vendidos, habla realmente de 1948,el año en que Orwell terminó de escribirlo. Que tantos lectores sientan que describe 2017 es la prueba de la gran capacidad de Orwell para comprender la naturaleza humana y su relación en continua evolución con la tecnología, el podery la sociedad.

La ciencia ficción no es útil por ser predictiva. Es útil porque reencuadra nuestra perspectiva sobre el mundo. Al igual que los viajes al extranjeroy la meditación, las historias de ciencia ficción crean un espacio en el que podemos cuestionar nuestras suposiciones. Los supuestoslimitaron a las mentes del siglo XIX a creer que las ciudades estaban condenadas a ahogarse en excrementos de caballo. Los supuestos provocaron el derrumbe de Kodak a pesar deque sus ingenieros desarrollararan la primera cámara digital en 1975. Los supuestos son un lujo que los verdaderos líderes no pueden permitirse.

Pero un supuesto también es notablemente difícil de superar. Con un buen motivo: nos resultan muy útiles.Nos proporcionan atajos cognitivos para analizar el mundo. Nos hacen más eficientes y productivos. El problema es que no se actualizan cuando ese mundo cambiay nos obstaculizan cuando somos nosotros quienes podríamos cambiar el mundo.

Por eso la ciencia ficción tiene un valor incalculable para las personas ambiciosas; por esoempresas como Google, Microsoft y Apple han contratado escritores de ciencia ficción como consultores. Explorar futuros ficticios despoja nuestro pensamiento de falsas restricciones. Nos desafía a preguntarnos si siquiera estamos planteando las preguntas adecuadas. Nos obliga a reconocer que, a veces, la imaginación es más importante que el análisis. Así que, considere dejar los últimos informes, resúmenes sectoriales y consejos de gestión en la oficina. Para su lectura veraniega, cómprese algo de la sección de ciencia ficción.


por
trad. Teresa Woods»

Eliot Peper es el autor deCumulus,True Blue,Neon Fever Dream yUncommon Series. Es editor deScouty es consejero de emprendedores e inversores tecnológicos.

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