Home Administracion Presentaciones Narrar e incomodar, las claves de una buena presentación

Narrar e incomodar, las claves de una buena presentación

No es ningún secreto que nuestras herramientasdigitales de comunicaciónnos apabullan. Un estudio de Deloitte averiguóque los trabajadores estadounidenses (en conjunto) miran sus móviles casi 8.000 millones de veces al día.Otros trabajos demuestran que laproductividad estadounidense ha menguado desde la introducción del smartphone o teléfono inteligente. Pero el mundo de los negocios necesitaconectar a las personas para compartir información eideas,para que alcancen los mismos objetivos. Entonces, ¿cuál es ese punto medio que buscamos?

Voy a sugerir una solución clásica e infravalorada: las presentaciones. A menudo tienen mala fama porque suelen estarmal hechas. Una buena presentación requiere muchas horas de preparación. Hay que investigar, tener claro qué se quiere decir y cómo, cuidar las palabras e imágenes elegidas, así como el orden de los datos.Sin embargo, si de verdad hacemos todo ese trabajo previo, una presentación puede llegar a ser casi mucho más eficaz que cualquier otra herramienta de comunicación disponible(algo que, dadas las que son, dice mucho). Una buena presentación permite argumentar de manera convicente sin saturar con mensajes inconexos ni con una avalancha de datos.

Cuando estaba en el equipo dedebate de miinstituto durante la década de 1970, estudiamos el concepto psicológico de la disonancia cognitiva. Desde entonces lo he utilizado para preparar miles de discursos y charlas inspiracionales. La idea del concepto es muy sencilla: siquiere que un grupo de personas adopte su punto de vista, empiece por describir algún asuntodifícil o doloroso al que se enfrenten. Tal vez sea un problema del que no eran conscientes o algo que consideren un reto actual para ellos. De un modo u otro,les está obligando atener dos elementoscontradictorios en mente al mismo tiempo: entre lo que ya creen y lo que se les cuenta, o entre lo que saben y cómo se comportan. Esa disonancia aumenta su incomodidad y provoca que quieran resolverla. A partir de ahí,ofrezca su explicación del problema para continuar con su propuesta desolución. De esta manera, reemplazará la disonancia por armonía.

Esa fórmula básica puede funcionar con eficacia tanto para presentar una nueva estrategia a la plantilla, como para presentar un producto a un cliente o debatir un tema con su equipo. En todas estassituaciones, usted intenta explicar su idea, vendérsela a su público y pedirle que cambie su punto de vista o que emprenda algún tipo de acción. Como explica laexperta en presentaciones Nancy Duarte,usted está generando y narrando una historia.Defineun problema, sugiere una solución, le cuenta al público lo que ha de hacer y explicacómo se beneficiará de ello.

Uno de los mejores profesores que he tenido en los negocios, un gurú técnico de IBM, empleabaeste enfoque en sus sesiones formativas con los trabajadores. Contaba muchas historias sobre clientes y los enormes retos a los que se enfrentaban. En cada historia, describía el problema y susdolorosos síntomas (por ejemplo, un tiempo lento de respuesta),y explicaba todas las vueltasque había dado el cliente para identificarlo. Entonces, como Sherlock Holmes, nos contaba cómo diagnosticar el problema real y cómo (¡ajá!)solucionarlo. Aprendimos sobre la resolución de problemas, la arquitectura y, por supuesto, los productos de IBM. Sus sesiones de formación eran clases magistralessobreel arte de presentar y exponer.

Una vez que entienda este enfoque, lo encontrará aplicado en charlas TED, ponencias, vídeos formativos, blogs, artículos y casi cualquier otra forma de comunicación persuasiva que existe. A diferencia de lacomunicacióninstantáneade Twitter, o incluso el correo electrónico, las presentaciones le limitan a un tiempo y un espacio para presentar su caso y para, con la ayuda de su voz, cara y gestos, convencer a la gente de querespondaasu llamada a la acción.

También puede añadir muchasimágenes y gráficas para atraer la atención de la gente, pero las golosinas visuales no sustituyen unargumento sólido y una historia interesante. Puede que yo mismoencuentre llamativas las imágenes, pero si no me cuentan qué hacer o quéaprender, es posible que solo recuerde su charla como una “buena presentación” y que nuncaemprenda ninguna acción.

Por encima de todo,una presentación bien construida consigue quela gente centre su atención y sus esfuerzos. Yconcentración es algo que todos necesitamos desesperadamente, hoy que tantasotras herramientas nos distraen en lugar de hacernos más productivos.

*Fotografía de Tim Gouw.

por
trad. Teresa Woods

Josh Bersin fundó Bersin & Associates (ahora Bersin by Deloitte) en 2004 para proporcionar servicios de investigación y consultoría sobre el aprendizaje corporativo, el liderazgo, la gestión de talento y las tecnologías de recursos humanos. Hoy es el responsable de la estrategia a largo plazo, la dirección de las investigaciones y la eminencia de mercado de Bersin by Deloitte.