Modelos Mentales para la toma de decisiones

Una guía completa con ~100 Modelos mentales explicados con ejemplos y referencias. Escrita de forma amigable y fácil de leer
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Modelos Mentales: Una guía completa

¿Qué son los modelos mentales?

Los modelos mentales son la forma en que entendemos el mundo. No sólo dan forma a lo que pensamos y a cómo entendemos, sino que también dan forma a las conexiones y oportunidades que vemos. Los modelos mentales son la forma en que simplificamos la complejidad, la razón por la que consideramos algunas cosas más relevantes que otras y la forma en que razonamos.

Un modelo mental es simplemente una representación de cómo funciona algo. No podemos guardar todos los detalles del mundo en nuestro cerebro, así que utilizamos modelos para simplificar lo complejo en trozos comprensibles y organizables.

Tomar mejores decisiones aprendendiendo a pensar mejor para

La calidad de nuestro pensamiento es proporcional a los modelos que tenemos en la cabeza y a su utilidad en la situación en cuestión. Cuantos más modelos tengas -la mayor caja de herramientas- más probable es que tengas los modelos adecuados para ver la realidad. Resulta que cuando se trata de mejorar tu capacidad para tomar decisiones la variedad importa.

Sin embargo, la mayoría de nosotros somos especialistas. En lugar de un entramado de modelos mentales, tenemos unos pocos de nuestra disciplina. Cada especialista ve algo diferente. Por defecto, un ingeniero típico pensará en sistemas. Un psicólogo pensará en términos de incentivos. Un biólogo pensará en términos de evolución. Al juntar estas disciplinas en nuestra cabeza, podemos recorrer un problema de forma tridimensional. Si sólo miramos el problema de una manera, tenemos un punto ciego. Y los puntos ciegos pueden matarte.

He aquí otra forma de pensar en ello. Cuando un botánico observa un bosque puede centrarse en el ecosistema, un ecologista ve el impacto del cambio climático, un ingeniero forestal el estado del crecimiento de los árboles, un empresario el valor de la tierra. Ninguno se equivoca, pero ninguno es capaz de describir el alcance total del bosque. Compartir conocimientos, o aprender los fundamentos de las otras disciplinas, conduciría a una comprensión más completa que permitiría tomar mejores decisiones iniciales sobre la gestión del bosque.

En un famoso discurso de los años 90, Charlie Munger resumió el enfoque de la sabiduría práctica mediante la comprensión de los modelos mentales diciendo «La primera regla es que no puedes saber realmente nada si te limitas a recordar hechos aislados y tratas de rebatirlos. Si los hechos no cuelgan juntos en un entramado de teoría, no los tienes en una forma utilizable. Tienes que tener modelos en tu cabeza. Y tienes que disponer de tu experiencia, tanto vicaria como directa, en este entramado de modelos. Habrás observado a los estudiantes que sólo intentan recordar y machacar lo que recuerdan. Pues bien, fracasan en la escuela y en la vida. Tienes que colgar la experiencia en un entramado de modelos en tu cabeza».

Caja de herramientas de modelos mentales

Un entramado de modelos mentales

Para ayudarte a construir tu entramado de modelos mentales para que puedas tomar mejores decisiones, hemos recopilado y resumido los que nos han parecido más útiles.

Y recuerda: construir tu entramado es un proyecto de por vida. Sigue con él y descubrirás que tu capacidad para comprender la realidad, tomar buenas decisiones de forma sistemática y ayudar a tus seres queridos siempre mejorará.

Los modelos mentales básicos

1. El mapa no es el territorio

El mapa de la realidad no es la realidad. Incluso los mejores mapas son imperfectos. Eso es porque son reducciones de lo que representan. Si un mapa representara el territorio con una fidelidad perfecta, dejaría de ser una reducción y, por tanto, dejaría de sernos útil. Un mapa también puede ser una instantánea de un punto en el tiempo, que representa algo que ya no existe. Es importante tener esto en cuenta cuando pensamos en los problemas y tomamos mejores decisiones.

2. Círculo de competencia

Cuando es el ego y no la competencia lo que impulsa lo que emprendemos, tenemos puntos ciegos. Si sabes lo que entiendes, sabrás dónde tienes ventaja sobre los demás. Cuando eres honesto sobre las carencias de tus conocimientos, sabes dónde eres vulnerable y dónde puedes mejorar. Comprender tu círculo de competencia mejora la toma de decisiones y los resultados.

3. Pensamiento de primeros principios

El pensamiento de primeros principios es una de las mejores formas de hacer ingeniería inversa en situaciones complicadas y dar rienda suelta a las posibilidades creativas. A veces se denomina razonamiento de primeros principios, y es una herramienta que ayuda a aclarar los problemas complicados separando las ideas o hechos subyacentes de cualquier suposición basada en ellos. Lo que queda es lo esencial. Si conoces los primeros principios de algo, puedes construir el resto de tus conocimientos en torno a ellos para producir algo nuevo.

4. Experimento Mental

Los experimentos de pensamiento pueden definirse como «dispositivos de la imaginación utilizados para investigar la naturaleza de las cosas». Muchas disciplinas, como la filosofía y la física, hacen uso de los experimentos de pensamiento para examinar lo que puede conocerse. Al hacerlo, pueden abrir nuevas vías de investigación y exploración. Los experimentos mentales son poderosos porque nos ayudan a aprender de nuestros errores y a evitar los futuros. Nos permiten asumir lo imposible, evaluar las posibles consecuencias de nuestras acciones y reexaminar la historia para tomar mejores decisiones. Pueden ayudarnos tanto a descubrir lo que realmente queremos, como la mejor manera de llegar a ello.

5. Pensamiento de segundo orden

Casi todo el mundo puede anticipar los resultados inmediatos de sus acciones. Este tipo de pensamiento de primer orden es fácil y seguro, pero también es una forma de asegurarse de obtener los mismos resultados que los demás. El pensamiento de segundo orden es pensar más allá y pensar de forma holística. Requiere que no sólo consideremos nuestras acciones y sus consecuencias inmediatas, sino también los efectos posteriores de esas acciones. No tener en cuenta los efectos de segundo y tercer orden puede desencadenar un desastre.

6. Pensamiento probabilístico

El pensamiento probabilístico consiste esencialmente en tratar de estimar, utilizando algunas herramientas matemáticas y lógicas, la probabilidad de que se produzca un resultado concreto. Es una de las mejores herramientas que tenemos para mejorar la precisión de nuestras decisiones. En un mundo en el que cada momento está determinado por un conjunto infinitamente complejo de factores, el pensamiento probabilístico nos ayuda a identificar los resultados más probables. Cuando los conocemos, nuestras decisiones pueden ser más precisas y eficaces.

7. Inversión

La inversión es una poderosa herramienta para mejorar tu pensamiento, porque te ayuda a identificar y eliminar los obstáculos al éxito. La raíz de inversión es «invertir», que significa volcar o dar la vuelta. Como herramienta de pensamiento, significa abordar una situación desde el extremo opuesto al punto de partida natural. La mayoría de nosotros tendemos a pensar de una manera sobre un problema: hacia adelante. La inversión nos permite dar la vuelta al problema y pensar hacia atrás. A veces es bueno empezar por el principio, pero puede ser más útil empezar por el final.

8. La navaja de Occam

Las explicaciones más sencillas tienen más probabilidades de ser ciertas que las complicadas. Esta es la esencia de la Navaja de Occam, un principio clásico de la lógica y la resolución de problemas. En lugar de perder el tiempo intentando refutar hipótesis complejas, puedes tomar decisiones con más seguridad si te basas en la explicación que tenga menos partes móviles.

9. La Navaja de Hanlon

Difícil de rastrear en su origen, la Navaja de Hanlon afirma que no debemos atribuir a la malicia lo que se explica más fácilmente por la estupidez. En un mundo complejo, utilizar este modelo nos ayuda a evitar la paranoia y la ideología. Al no asumir generalmente que los malos resultados son culpa de un mal actor, buscamos opciones en lugar de perder oportunidades. Este modelo nos recuerda que la gente comete errores. Exige que nos preguntemos si hay otra explicación razonable para los hechos ocurridos. La explicación que tiene más probabilidades de ser correcta es la que contiene la menor cantidad de intención.

Los modelos mentales de la física y la química

1. La relatividad

La relatividad se ha utilizado en varios contextos en el mundo de la física, pero el aspecto importante que hay que estudiar es la idea de que un observador no puede comprender realmente un sistema del que él mismo forma parte. Por ejemplo, un hombre dentro de un avión no siente que esté experimentando movimiento, pero un observador externo puede ver que se está produciendo movimiento. Esta forma de relatividad tiende a afectar a los sistemas sociales de forma similar.

2. Reciprocidad

Si empujo una pared, la física me dice que la pared empuja hacia atrás con una fuerza equivalente. En un sistema biológico, si un individuo actúa sobre otro, la acción tenderá a ser recíproca en la misma medida. Y, por supuesto, los seres humanos actúan con una intensa reciprocidad demostrada también.

3. Termodinámica

Las leyes de la termodinámica describen la energía en un sistema cerrado. Las leyes no pueden escaparse y subyacen al mundo físico. Describen un mundo en el que la energía útil se pierde constantemente, y la energía no puede crearse ni destruirse. Aplicar sus lecciones al mundo social puede ser una empresa provechosa.

4. Inercia

Un objeto en movimiento con un determinado vector quiere seguir moviéndose en esa dirección a menos que se actúe sobre él. Este es un principio físico fundamental del movimiento; sin embargo, los individuos, los sistemas y las organizaciones muestran el mismo efecto. Les permite minimizar el uso de energía, pero puede provocar su destrucción o erosión.

5. Fricción y viscosidad

Tanto la fricción como la viscosidad describen la dificultad del movimiento. La fricción es una fuerza que se opone al movimiento de los objetos que están en contacto, y la viscosidad mide la dificultad que tiene un fluido para deslizarse sobre otro. Una mayor viscosidad implica una mayor resistencia. Estos conceptos nos enseñan mucho sobre cómo nuestro entorno puede impedir nuestro movimiento.

6. Velocidad

La velocidad no es equivalente a la rapidez; a veces se confunden. La velocidad es la rapidez más el vector: lo rápido que algo llega a algún sitio. Un objeto que se mueve dos pasos hacia delante y luego dos pasos hacia atrás se ha movido a cierta velocidad, pero no muestra ninguna velocidad. La adición del vector, esa distinción crítica, es lo que debemos considerar en la vida práctica.

7. Ventajas y Palancas

La mayoría de las maravillas de la ingeniería del mundo se lograron con la aplicación de la palanca. Como dijo Arquímedes: «Dadme una palanca lo suficientemente larga y moveré el mundo». Con una pequeña cantidad de fuerza de entrada, podemos hacer una gran fuerza de salida mediante la palanca. Comprender dónde podemos aplicar este modelo al mundo humano puede ser una fuente de grandes éxitos.

8. Energía de activación

Un fuego no es mucho más que una combinación de carbono y oxígeno, pero los bosques y las minas de carbón del mundo no arden a voluntad porque una reacción química de este tipo requiere la aportación de un nivel crítico de «energía de activación» para que se inicie la reacción. Dos elementos combustibles por sí solos no son suficientes.

9. Catalizadores

Un catalizador pone en marcha o mantiene una reacción química, pero no es en sí mismo un reactivo. La reacción puede ralentizarse o detenerse sin la adición de catalizadores. Los sistemas sociales, por supuesto, adoptan muchos rasgos similares, y podemos considerar a los catalizadores de forma parecida.

10. Aleación

Cuando combinamos varios elementos, creamos nuevas sustancias. Esto no es una gran sorpresa, pero lo que puede ser sorprendente en el proceso de aleación es que 2+2 puede ser igual no a 4 sino a 6: la aleación puede ser mucho más fuerte de lo que la simple adición de los elementos subyacentes nos haría creer. Este proceso nos lleva a diseñar grandes objetos físicos, pero entendemos muchos intangibles del mismo modo; una combinación de los elementos adecuados en los sistemas sociales o incluso en los individuos puede crear un efecto 2+2=6 similar a la aleación.

Los modelos mentales de la biología

1. Evolución Primera Parte: Selección Natural y Extinción

La evolución por selección natural se denominó en su día «la mayor idea que jamás se haya tenido». En el siglo XIX, Charles Darwin y Alfred Russel Wallace se dieron cuenta simultáneamente de que las especies evolucionan mediante mutaciones aleatorias y tasas de supervivencia diferenciales. Si llamamos a la intervención humana en la cría de animales un ejemplo de «selección artificial», podemos llamar «selección natural» a la Madre Naturaleza que decide el éxito o el fracaso de una determinada mutación. Los más aptos para la supervivencia tienden a conservarse. Pero, por supuesto, las condiciones cambian.

2. Segunda parte de la evolución: la adaptación y el efecto Reina Roja

Las especies tienden a adaptarse a su entorno para sobrevivir, dada la combinación de su genética y su entorno, una combinación siempre inevitable. Sin embargo, las adaptaciones realizadas durante la vida de un individuo no se transmiten genéticamente, como se pensaba antes: Las poblaciones de especies se adaptan mediante el proceso de evolución por selección natural, ya que los ejemplares más aptos de la especie se reproducen a un ritmo superior a la media.

El modelo de evolución por selección natural conduce a una especie de carrera armamentística entre especies que compiten por recursos limitados. Cuando una especie desarrolla una adaptación ventajosa, la especie competidora debe responder del mismo modo o fracasar como especie. Quedarse quieto puede significar quedarse atrás. Esta carrera armamentística se denomina Efecto Reina Roja por el personaje de Alicia en el País de las Maravillas que decía: «Ahora, aquí, ya ves, se necesita toda la carrera que puedas hacer, para mantenerte en el mismo sitio».

3. Ecosistemas

Un ecosistema describe cualquier grupo de organismos que coexisten con el mundo natural. La mayoría de los ecosistemas muestran diversas formas de vida que adoptan diferentes enfoques para la supervivencia, y esas presiones conducen a un comportamiento diferente. Los sistemas sociales pueden verse bajo la misma luz que los ecosistemas físicos y pueden sacarse muchas de las mismas conclusiones.

4. Nichos

La mayoría de los organismos encuentran un nicho: un método para competir y comportarse para sobrevivir. Normalmente, una especie seleccionará un nicho para el que esté mejor adaptada. El peligro surge cuando varias especies empiezan a competir por el mismo nicho, lo que puede provocar una extinción: sólo puede haber un número determinado de especies que hagan lo mismo antes de que los recursos limitados se agoten.

5. Autoconservación

Sin un fuerte instinto de autoconservación en el ADN de un organismo, éste tendería a desaparecer con el tiempo, eliminando así ese ADN. Aunque la cooperación es otro modelo importante, el instinto de autoconservación es fuerte en todos los organismos y puede causar un comportamiento violento, errático y/o destructivo para los que les rodean.

6. Replicación

Un elemento fundamental de la vida biológica diversa es la replicación de alta fidelidad. La unidad fundamental de la replicación parece ser la molécula de ADN, que proporciona un plano para que la descendencia se construya a partir de bloques de construcción físicos. Hay una gran variedad de métodos de replicación, pero la mayoría pueden agruparse en sexual y asexual.

7. Cooperación

La competencia tiende a describir la mayoría de los sistemas biológicos, pero la cooperación a varios niveles es una dinámica igual de importante. De hecho, la cooperación de una bacteria y una célula simple probablemente creó la primera célula compleja y toda la vida que vemos a nuestro alrededor. Sin cooperación, ningún grupo sobrevive, y la cooperación de los grupos da lugar a versiones de organización aún más complejas. La cooperación y la competencia tienden a coexistir en múltiples niveles.

El dilema del prisionero es una famosa aplicación de la teoría de los juegos en la que a dos prisioneros les conviene cooperar entre sí, pero si uno de ellos hace trampas, al otro le conviene hacerlas. De ahí el dilema. Este modelo aparece en la vida económica, en la guerra y en muchos otros ámbitos de la vida humana práctica. Aunque el dilema del prisionero conduce teóricamente a un mal resultado, en el mundo real, la cooperación es casi siempre posible y debe ser explorada.

8. Organización jerárquica

La mayoría de los organismos biológicos complejos tienen una idea innata de cómo deben organizarse. Aunque no todos acaban en estructuras jerárquicas, muchos lo hacen, especialmente en el reino animal. A los seres humanos les gusta pensar que están al margen de esto, pero sienten el instinto jerárquico con tanta fuerza como cualquier otro organismo. Esto incluye el Experimento de la Prisión de Stanford y los Experimentos de Milgram, que demostraron lo que los humanos aprendieron prácticamente muchos años antes: la predisposición humana a dejarse influir por la autoridad. En una jerarquía de dominación como la nuestra, tendemos a buscar al líder para que nos guíe en nuestro comportamiento, especialmente en situaciones de estrés o incertidumbre. Así, las figuras de autoridad tienen la responsabilidad de actuar bien, les guste o no.

9. Incentivos

Todas las criaturas responden a los incentivos para mantenerse vivas. Ésta es la idea básica de la biología. Los incentivos constantes tenderán a hacer que una entidad biológica tenga un comportamiento constante, hasta cierto punto. Los seres humanos están incluidos y son ejemplos particularmente grandes de la naturaleza de la biología basada en los incentivos; sin embargo, los seres humanos son complicados en el sentido de que sus incentivos pueden estar ocultos o ser intangibles. La regla de la vida es repetir lo que funciona y ha sido recompensado.

10. Tendencia a minimizar el gasto de energía (mental y física)
En un mundo físico regido por la termodinámica y la competencia por la energía y los recursos limitados, cualquier organismo biológico que fuera derrochador de energía estaría en grave desventaja para sobrevivir. Así, vemos que en la mayoría de los casos el comportamiento se rige por la tendencia a minimizar el uso de la energía siempre que sea posible.

Los modelos mentales del pensamiento sistémico

1. Bucles de retroalimentación

Todos los sistemas complejos están sujetos a bucles de retroalimentación positivos y negativos, por los que A provoca B, que a su vez influye en A (y C), y así sucesivamente, con efectos de orden superior que a menudo resultan del movimiento continuo del bucle. En un sistema homeostático, un cambio en A suele ser reconducido por un cambio opuesto en B para mantener el equilibrio del sistema, como ocurre con la temperatura del cuerpo humano o el comportamiento de una cultura organizativa. Los bucles de retroalimentación automáticos mantienen un entorno «estático» a menos que, y hasta que, una fuerza externa cambie el bucle. Un «bucle de retroalimentación desbocado» describe una situación en la que la salida de una reacción se convierte en su propio catalizador (autocatalización).

2. Equilibrio

La homeostasis es el proceso mediante el cual los sistemas se autorregulan para mantener un estado de equilibrio que les permita funcionar en un entorno cambiante. La mayoría de las veces, lo sobrepasan o lo infravaloran un poco y deben seguir ajustándose. Al igual que un piloto que pilota un avión, el sistema se desvía del rumbo más a menudo que lo hace. Todo lo que hay dentro de un sistema homeostático contribuye a mantenerlo dentro de un rango de equilibrio, por lo que es importante comprender los límites del rango.

3. Cuellos de botella

Un cuello de botella describe el lugar en el que se detiene un flujo (de un elemento tangible o intangible), lo que le impide un movimiento continuo. Al igual que una arteria obstruida o un desagüe bloqueado, un cuello de botella en la producción de cualquier bien o servicio puede ser pequeño pero tener un impacto desproporcionado si se encuentra en la ruta crítica. Sin embargo, los cuellos de botella también pueden ser una fuente de inspiración, ya que nos obligan a reconsiderar si hay caminos alternativos hacia el éxito.

4. Escala

Uno de los principios más importantes de los sistemas es que son sensibles a la escala. Las propiedades (o los comportamientos) tienden a cambiar cuando los escalas hacia arriba o hacia abajo. Al estudiar sistemas complejos, siempre debemos cuantificar aproximadamente -en órdenes de magnitud, al menos- la escala a la que observamos, analizamos o predecimos el sistema.

5. Margen de seguridad

Del mismo modo, los ingenieros también han desarrollado la costumbre de añadir un margen de error en todos los cálculos. En un mundo desconocido, conducir un autobús de 9.500 libras por un puente construido para aguantar precisamente 9.600 libras rara vez se considera inteligente. Por eso, en general, pocos puentes modernos fallan. En la vida práctica, fuera de la ingeniería física, a menudo podemos darnos márgenes tan robustos como el sistema de puentes.

6. Churn

Las compañías de seguros y los servicios de suscripción conocen bien el concepto de churn: cada año se pierde un cierto número de clientes que hay que sustituir. Quedarse quieto equivale a perder, como se ve en el modelo llamado «Efecto Reina Roja«. El churn está presente en muchos sistemas empresariales y humanos: Una cifra constante se pierde periódicamente y debe ser sustituida antes de que se añadan nuevas cifras por encima.

7. Algoritmos

Aunque es difícil de definir con precisión, un algoritmo es, en general, un conjunto automatizado de reglas o un «plano» que dirige una serie de pasos o acciones que conducen a un resultado deseado, y que a menudo se expresa en forma de una serie de declaraciones «Si → Entonces». Los algoritmos son más conocidos por su uso en la informática moderna, pero también son una característica de la vida biológica. Por ejemplo, el ADN humano contiene un algoritmo para construir un ser humano.

8. Masa crítica

Un sistema se convierte en crítico cuando está a punto de saltar discretamente de una fase a otra. La utilidad marginal de la última unidad antes del cambio de fase es enormemente superior a la de cualquier unidad anterior. Un ejemplo frecuentemente citado es el del agua que pasa de líquido a vapor cuando se calienta a una temperatura determinada. «Masa crítica» se refiere a la masa necesaria para que se produzca el suceso crítico, más comúnmente en un sistema nuclear.

9. Emergencia

El comportamiento de nivel superior tiende a surgir de la interacción de componentes de orden inferior. Con frecuencia, el resultado no es lineal -no se trata de una simple adición-, sino más bien no lineal, o exponencial. Una importante propiedad resultante del comportamiento emergente es que no puede predecirse a partir del simple estudio de las partes componentes.

10. Irreducibilidad

Encontramos que en la mayoría de los sistemas hay propiedades cuantitativas irreducibles, como la complejidad, los mínimos, el tiempo y la longitud. Por debajo del nivel irreducible, el resultado deseado simplemente no se produce. No se puede conseguir que varias mujeres se queden embarazadas para reducir el tiempo necesario para tener un hijo, y no se puede reducir un automóvil construido con éxito a una sola pieza. Estos resultados son, hasta un punto definido, irreductibles.

11. Ley de los rendimientos decrecientes

En relación con la escala, la mayoría de los resultados importantes del mundo real están sujetos a una eventual disminución del valor incremental. Un buen ejemplo sería una familia pobre: Si les das suficiente dinero para prosperar, ya no son pobres. Pero a partir de cierto punto, el dinero adicional no mejorará su suerte; hay un claro rendimiento decreciente de los dólares adicionales en algún punto aproximadamente cuantificable. A menudo, la ley de los rendimientos decrecientes se desvía hacia un territorio negativo, es decir, recibir demasiado dinero podría destruir a la familia pobre.

Los modelos mentales de la aritmética

1. Distribuciones

La distribución normal es un proceso estadístico que conduce a la conocida representación gráfica de una curva de campana, con una «media» central significativa y desviaciones estándar cada vez más raras de esa media cuando se toman muestras correctamente. (El llamado teorema del «límite central»). Ejemplos bien conocidos son la altura y el peso humanos, pero es igualmente importante señalar que muchos procesos comunes, especialmente en sistemas no tangibles como los sociales, no siguen este patrón. Las distribuciones normales pueden contrastarse con las distribuciones de ley de potencia, o exponenciales.

2. Compuesto

Se ha dicho que Einstein llamó a la composición una maravilla del mundo. Probablemente no lo hizo, pero es una maravilla. La capitalización es el proceso por el que añadimos intereses a una suma fija, que luego gana intereses sobre la suma anterior y los nuevos intereses añadidos, y luego gana intereses sobre esa cantidad, y así ad infinitum. Se trata de un efecto exponencial, en lugar de un efecto lineal o aditivo. El dinero no es lo único que se compone; las ideas y las relaciones también lo hacen. En los ámbitos tangibles, la capitalización siempre está sujeta a límites físicos y rendimientos decrecientes; los intangibles pueden capitalizarse más libremente. La capitalización también conduce al valor temporal del dinero, que es la base de todas las finanzas modernas.

3. Muestreo

Cuando queremos obtener información sobre una población (es decir, un conjunto de personas, cosas o acontecimientos similares), normalmente tenemos que examinar una muestra (es decir, una parte de la población). Normalmente no es posible, ni siquiera deseable, considerar a toda la población, por lo que buscamos una muestra que represente al conjunto. Como regla general, un mayor número de mediciones significa resultados más precisos, en igualdad de condiciones. Las muestras pequeñas pueden producir resultados sesgados.

4. Aleatoriedad

Aunque al cerebro humano le cuesta comprenderlo, gran parte del mundo está compuesto por acontecimientos aleatorios, no secuenciales y no ordenados. Los efectos aleatorios nos «engañan» cuando atribuimos causalidad a cosas que en realidad están fuera de nuestro control. Si no corregimos este efecto de engaño por el azar -nuestro sentido defectuoso de búsqueda de patrones-, tenderemos a ver las cosas como más predecibles de lo que son y actuaremos en consecuencia.

5. Regresión a la media

En un sistema con distribución normal, las desviaciones largas de la media tenderán a volver a esa media con un número creciente de observaciones: la llamada Ley de los Grandes Números. A menudo nos engañamos con la regresión a la media, como ocurre con un paciente enfermo que mejora espontáneamente al mismo tiempo que empieza a tomar un remedio de hierbas, o con un equipo deportivo de bajo rendimiento que entra en una racha de victorias. Debemos tener cuidado de no confundir los acontecimientos estadísticamente probables con los causales.

6. Multiplicar por cero

Cualquier persona razonablemente educada sabe que cualquier número multiplicado por cero, por muy grande que sea, sigue siendo cero. Esto es cierto tanto en los sistemas humanos como en los matemáticos. En algunos sistemas, un fallo en un área puede anular un gran esfuerzo en todas las demás áreas. Como demuestra una simple multiplicación, arreglar el «cero» suele tener un efecto mucho mayor que intentar ampliar las otras áreas.

7. Equivalencia

La introducción del álgebra nos permitió demostrar de forma matemática y abstracta que dos cosas aparentemente diferentes podían ser iguales. Mediante la manipulación de los símbolos, podemos demostrar la equivalencia o la desigualdad, cuyo uso llevó a la humanidad a innumerables habilidades técnicas y de ingeniería. Conocer al menos los fundamentos del álgebra puede permitirnos comprender una serie de resultados importantes.

8. Área de la superficie

La superficie de un objeto tridimensional es la cantidad de espacio que hay en su exterior. Así, cuanto más superficie tenga, más contacto tendrá con su entorno. A veces, una superficie elevada es deseable: Nuestros pulmones e intestinos tienen una gran superficie para aumentar la absorción de oxígeno y nutrientes. Otras veces queremos reducir nuestra exposición, como limitar nuestra exposición a Internet para reducir la superficie de ataque.

9. Máximos globales y locales

Los máximos y mínimos de una función matemática son los valores más grandes y más pequeños sobre su dominio. Aunque hay un valor máximo, el máximo global, puede haber picos de valor más pequeños en un rango determinado, los máximos locales. Los máximos globales y locales nos ayudan a identificar los picos, y a saber si todavía hay posibilidades de subir o bajar. También nos recuerda que a veces hay que bajar para volver a subir.

Los modelos mentales de la microeconomía

1. Costes de oportunidad

Hacer una cosa significa no poder hacer otra. Vivimos en un mundo de compensaciones, y el concepto de coste de oportunidad lo rige todo. Se resume muy bien en que «no existe el almuerzo gratis».

2. Destrucción creativa

Acuñado por el economista Joseph Schumpeter, el término «destrucción creativa» describe el proceso capitalista que funciona en un sistema de libre mercado. Motivados por incentivos personales (incluyendo, pero no limitándose, a los beneficios económicos), los empresarios se esforzarán por superarse unos a otros en un juego interminable de creatividad, destruyendo en el proceso las viejas ideas y sustituyéndolas por tecnología más nueva. Ten cuidado con quedarte atrás.

3. Ventaja comparativa

El economista escocés David Ricardo tuvo una idea inusual y nada intuitiva: Dos individuos, empresas o países podían beneficiarse del comercio entre ellos aunque uno de ellos fuera mejor en todo. La ventaja comparativa se ve mejor como un coste de oportunidad aplicado: si tiene la oportunidad de comerciar, una entidad renuncia a ganancias gratuitas de productividad por no centrarse en lo que hace mejor.

4. La especialización (fábrica de alfileres)

Otro economista escocés, Adam Smith, destacó las ventajas que se obtienen en un sistema de libre mercado mediante la especialización. En lugar de que un grupo de trabajadores produzca cada uno un artículo completo de principio a fin, Smith explicó que suele ser mucho más productivo que cada uno de ellos se especialice en un aspecto de la producción. Sin embargo, también advirtió que cada trabajador podría no disfrutar de esa vida; ésta es una contrapartida del modelo de especialización.

5. Aprovechar el medio

En el ajedrez, la estrategia ganadora suele consistir en hacerse con el control del centro del tablero, para maximizar los movimientos potenciales que se pueden hacer y controlar el movimiento del máximo número de piezas. La misma estrategia funciona de forma provechosa en los negocios, como puede demostrarse con el control de John D. Rockefeller del negocio de las refinerías en los primeros días del comercio del petróleo y el control de Microsoft del sistema operativo en los primeros días del comercio del software.

6. Marcas, patentes y derechos de autor

Estos tres conceptos, junto con otros relacionados, protegen el trabajo creativo producido por individuos emprendedores, creando así incentivos adicionales para la creatividad y promoviendo el modelo de destrucción creativa del capitalismo. Sin estas protecciones, los trabajadores de la información y de la creatividad no tienen ninguna defensa contra la distribución libre de su trabajo.

7. Contabilidad de doble entrada

Una de las maravillas del capitalismo moderno ha sido el sistema de contabilidad introducido en Génova en el siglo XIV. El sistema de doble entrada requiere que cada entrada, como la de los ingresos, se introduzca también en otra cuenta correspondiente. Una correcta contabilidad por partida doble actúa como control de posibles errores contables y permite que los registros sean precisos y, por tanto, que el propietario de una empresa se comporte con mayor exactitud.

8. Utilidad (marginal, decreciente, creciente)

La utilidad de las unidades adicionales de cualquier bien tiende a variar con la escala. La utilidad marginal nos permite comprender el valor de una unidad adicional, y en la mayoría de los ámbitos prácticos de la vida, esa utilidad disminuye en algún momento. En cambio, en algunos casos, las unidades adicionales están sujetas a un «punto crítico» en el que la función de utilidad salta discretamente hacia arriba o hacia abajo. Por ejemplo, dar agua a un hombre sediento tiene una utilidad marginal decreciente con cada unidad adicional, y puede acabar matándolo con suficientes unidades.

9. El soborno

A menudo ignorado en la corriente principal de la economía, el concepto de soborno es fundamental en los sistemas humanos: Dada la oportunidad, a menudo es más fácil pagar a un determinado agente para que haga la vista gorda que para que siga las reglas. De este modo, el encargado de hacer cumplir las normas queda neutralizado. Este problema principio/agente puede considerarse una forma de arbitraje.

10. Arbitraje

Dados dos mercados que venden un bien idéntico, existe un arbitraje si el bien puede comprarse con beneficio en un mercado y venderse con beneficio en el otro. Este modelo es sencillo a primera vista, pero puede presentarse de forma encubierta: La única gasolinera en un radio de 50 millas también es un arbitraje, ya que puede comprar gasolina y venderla con el beneficio deseado (temporalmente) sin interferencias. Casi todas las situaciones de arbitraje acaban desapareciendo al ser descubiertas y explotadas.

11. Oferta y demanda

La ecuación básica de la vida biológica y económica es la de una oferta limitada de bienes necesarios y la competencia por esos bienes. Al igual que las entidades biológicas compiten por una energía utilizable limitada, las entidades económicas también compiten por una riqueza limitada de los clientes y una demanda limitada de sus productos. El punto en el que la oferta y la demanda de un determinado bien son iguales se denomina equilibrio; sin embargo, en la vida práctica, los puntos de equilibrio suelen ser dinámicos y cambiantes, nunca estáticos.

12. Escasez

La teoría de los juegos describe situaciones de conflicto, recursos limitados y competencia. Dada una situación determinada y una cantidad limitada de recursos y tiempo, ¿qué decisiones es probable que tomen los competidores y cuáles deberían tomar? Una nota importante es que la teoría de juegos tradicional puede describir a los seres humanos como más racionales de lo que realmente son. Al fin y al cabo, la teoría de los juegos es una teoría.

13. El Sr. Mercado

El Sr. Mercado fue introducido por el inversor Benjamin Graham en su libro seminal El Inversor Inteligente para representar las vicisitudes de los mercados financieros. Como explica Graham, los mercados son un poco como un vecino malhumorado, que a veces se levanta contento y otras veces se levanta triste; tu trabajo como inversor es aprovecharte de él en sus malos estados de ánimo y venderle en los buenos. Esta actitud se contrapone a una hipótesis de mercado eficiente en la que el Sr. Mercado siempre se despierta en medio de la cama, sin sentirse nunca demasiado fuerte en ninguna dirección.

Los modelos mentales del ejército y la guerra

1. Ver el frente

Una de las tácticas militares más valiosas es el hábito de «ver personalmente el frente» antes de tomar decisiones, y no confiar siempre en asesores, mapas e informes, que pueden ser defectuosos o sesgados. El modelo Mapa/Territorio ilustra el problema de no ver el frente, al igual que el modelo de incentivos. En general, los líderes de cualquier organización pueden beneficiarse de ver el frente, ya que no sólo proporciona información de primera mano, sino que también tiende a mejorar la calidad de la información de segunda mano.

2. Guerra asimétrica

El modelo de asimetría conduce a una aplicación en la guerra en la que un bando aparentemente «juega con reglas diferentes» que el otro debido a las circunstancias. Generalmente, este modelo lo aplica una insurgencia con recursos limitados. Al no poder superar a sus oponentes, los combatientes asimétricos utilizan otras tácticas, como en el caso del terrorismo, creando un miedo desproporcionado a su capacidad destructiva real.

3. Guerra de dos frentes

La Segunda Guerra Mundial fue un buen ejemplo de guerra de dos frentes. Una vez que Rusia y Alemania se convirtieron en enemigos, Alemania se vio obligada a dividir sus tropas y enviarlas a frentes separados, debilitando su impacto en cualquiera de los dos frentes. En la vida práctica, abrir una guerra de dos frentes puede ser a menudo una táctica útil, al igual que resolver una guerra de dos frentes o evitarla, como en el ejemplo de una organización que apacigua la discordia interna para centrarse en sus competidores.

4. Contrainsurgencia

Aunque la guerra insurgente asimétrica puede ser extremadamente eficaz, con el tiempo los competidores también han desarrollado estrategias de contrainsurgencia. Recientemente, y de forma célebre, el general David Petraeus, de Estados Unidos, dirigió el desarrollo de planes de contrainsurgencia que no implicaban una fuerza adicional, pero sí importantes ganancias adicionales. La guerra de ojo por ojo o la competencia suelen conducir a un bucle de retroalimentación que exige insurgencia y contrainsurgencia.

5. Destrucción mutuamente asegurada

De forma un tanto paradójica, cuanto más fuertes sean dos adversarios, menos probable será que se destruyan mutuamente. Este proceso de destrucción mutuamente asegurada se produce no sólo en la guerra, como con el desarrollo de cabezas nucleares globales, sino también en los negocios, como con la evitación de las destructivas guerras de precios entre competidores. Sin embargo, en un mundo de colas gordas, también es posible que los escenarios de destrucción mutua asegurada simplemente hagan que la destrucción sea más grave en caso de error (empujando la destrucción hacia las «colas» de la distribución).

Los modelos mentales de la naturaleza y el juicio humanos

1. Confianza

Fundamentalmente, el mundo moderno funciona sobre la base de la confianza. La confianza familiar suele ser un hecho (si no, nos costaría mucho sobrevivir), pero también elegimos confiar en cocineros, dependientes, conductores, trabajadores de fábricas, ejecutivos y muchos otros. Un sistema de confianza es el que tiende a funcionar de forma más eficiente; las recompensas de la confianza son extremadamente altas.

2. El sesgo de los incentivos

Altamente sensibles a los incentivos, los humanos tenemos quizás el conjunto de incentivos más variado y difícil de entender del reino animal. Esto hace que distorsionemos nuestro pensamiento cuando nos interesa hacerlo. Un ejemplo maravilloso es el de un vendedor que cree realmente que su producto mejorará la vida de sus usuarios. No es simplemente conveniente que venda el producto; el hecho de que lo venda provoca un sesgo muy real en su propio pensamiento.

3. La asociación pavloviana

Ivan Pavlov demostró con gran eficacia que los animales pueden responder no sólo a los incentivos directos, sino también a los objetos asociados; recuerda a los famosos perros que salivaban al sonar una campana. Los seres humanos son muy parecidos y pueden sentir emociones positivas y negativas hacia objetos intangibles, y la emoción procede de asociaciones pasadas más que de efectos directos.

4. Tendencia a sentir envidia y celos

Los seres humanos tienen tendencia a sentir envidia de los que reciben más que ellos, y un deseo de «conseguir lo que es suyo» en su momento. La tendencia a la envidia es lo suficientemente fuerte como para impulsar un comportamiento que de otro modo sería irracional, pero es tan antigua como la propia humanidad. Cualquier sistema que ignore los efectos de la envidia tenderá a autoinmolarse con el tiempo.

5. Tendencia a la distorsión debido a la simpatía/amor o a la antipatía/odio

Basándose en asociaciones pasadas, estereotipos, ideología, influencia genética o experiencia directa, los humanos tienen tendencia a distorsionar su pensamiento a favor de las personas o cosas que les gustan y en contra de las personas o cosas que les disgustan. Esta tendencia lleva a sobrevalorar las cosas que nos gustan y a infravalorar o categorizar ampliamente las cosas que nos disgustan, a menudo pasando por alto matices cruciales en el proceso.

6. Negación

Cualquiera que haya vivido lo suficiente se da cuenta de que, como dice el refrán, «la negación no es sólo un río en África». Esto se demuestra poderosamente en situaciones como la guerra o el abuso de drogas, en las que la negación tiene poderosos efectos destructivos, pero permite la inercia del comportamiento. Negar la realidad puede ser un mecanismo de afrontamiento, de supervivencia o una táctica intencionada.

7. Heurística de la disponibilidad

Uno de los descubrimientos más útiles de la psicología moderna es lo que Daniel Kahneman denomina el Sesgo de Disponibilidad o Heurístico: tendemos a recordar más fácilmente lo que es saliente, importante, frecuente y reciente. El cerebro tiene sus propias tendencias de ahorro de energía e inercia sobre las que tenemos poco control: el heurístico de disponibilidad es probablemente uno de ellos. Tener una memoria verdaderamente exhaustiva sería debilitante. Algunos subejemplos de la heurística de la disponibilidad son las tendencias de anclaje y de coste hundido.

8. Heurística de la representatividad

Los tres principales hallazgos psicológicos que se incluyen en la Representatividad, también definida por Kahneman y su compañero Tversky, son

a. No tener en cuenta las tasas base
Un fallo inconsciente al no tener en cuenta las probabilidades pasadas para determinar el comportamiento actual o futuro.

b. Tendencia al estereotipo
La tendencia a generalizar y categorizar en lugar de buscar matices específicos. Al igual que la disponibilidad, se trata generalmente de un rasgo necesario para el ahorro de energía en el cerebro.

c. Incapacidad para ver falsas conjunciones
El más famoso es el demostrado por el Test de Linda, en el que los mismos dos psicólogos demostraron que los estudiantes elegían a los individuos con descripciones más vívidas como más probables de encajar en una categoría predefinida que a los individuos con descripciones más amplias, más inclusivas, pero menos vívidas, incluso si el ejemplo vívido era un mero subconjunto del conjunto más inclusivo. Estos ejemplos concretos se consideran más representativos de la categoría que los que tienen descripciones más amplias pero más vagas, lo que viola la lógica y la probabilidad.

9. La validación social (la seguridad en los números)

El ser humano es una de las muchas especies sociales, junto con las abejas, las hormigas y los chimpancés, entre muchas otras. Tenemos un instinto a nivel de ADN de buscar la seguridad en los números y buscamos la orientación social de nuestro comportamiento. Este instinto crea un sentido cohesivo de cooperación y cultura que no sería posible de otro modo, pero también nos lleva a hacer cosas tontas si nuestro grupo también las hace.

10. Instinto narrativo

A los seres humanos se les ha llamado apropiadamente «el animal que cuenta historias» debido a nuestro instinto de construir y buscar un significado en la narrativa. Es probable que mucho antes de que desarrolláramos la capacidad de escribir o de crear objetos, contáramos historias y pensáramos en historias. Casi todas las organizaciones sociales, desde las instituciones religiosas hasta las corporaciones y los estados-nación, funcionan con construcciones del instinto narrativo.

11. Instinto de curiosidad

Nos gusta llamar curiosos a otras especies, pero nosotros somos los más curiosos de todos, un instinto que nos sacó de la sabana y nos llevó a aprender mucho sobre el mundo que nos rodea, utilizando esa información para crear el mundo en nuestras mentes colectivas. El instinto de curiosidad conduce a un comportamiento humano único y a formas de organización como la empresa científica. Incluso antes de que hubiera incentivos directos para innovar, los humanos innovaban por curiosidad.

12. El instinto del lenguaje

El psicólogo Steven Pinker llama a nuestro instinto a nivel de ADN para aprender el lenguaje construido gramaticalmente el Instinto del Lenguaje. La idea de que el lenguaje gramatical no es un simple artefacto cultural fue popularizada por primera vez por el lingüista Noam Chomsky. Como vimos con el instinto narrativo, utilizamos estos instintos para crear historias compartidas, así como para cotillear, resolver problemas y pelear, entre otras cosas. El lenguaje ordenado gramaticalmente conlleva, en teoría, un significado infinito y variable.

13. El sesgo de la primera conclusión

Como señaló famosamente Charlie Munger, la mente funciona un poco como un espermatozoide y un óvulo: la primera idea entra y luego la mente se cierra. Como muchas otras tendencias, probablemente se trata de un dispositivo de ahorro de energía. Nuestra tendencia a conformarnos con las primeras conclusiones nos lleva a aceptar muchos resultados erróneos y a dejar de hacer preguntas; se puede contrarrestar con algunas rutinas mentales sencillas y útiles.

14. Tendencia a sobregeneralizar a partir de muestras pequeñas

Para los seres humanos es importante generalizar; no necesitamos ver todos los casos para entender la regla general, y esto juega a nuestro favor. Sin embargo, la generalización conlleva un subconjunto de errores cuando nos olvidamos de la Ley de los Grandes Números y actuamos como si no existiera. Tomamos un pequeño número de casos y creamos una categoría general, aunque no tengamos una base estadísticamente sólida para la conclusión.

15. Tendencias de satisfacción relativa/envidia

La tendencia a la envidia es probablemente la manifestación más obvia de la tendencia a la satisfacción relativa, pero casi todos los estudios sobre la felicidad humana muestran que está relacionada con el estado de la persona en relación con su pasado o con sus compañeros, no con el absoluto. Estas tendencias relativas nos causan gran miseria o felicidad en una variedad muy amplia de situaciones objetivamente diferentes y nos convierten en malos predictores de nuestro propio comportamiento y sentimientos.

16. Sesgo de compromiso y consistencia

Como los psicólogos han demostrado con frecuencia y de forma célebre, los humanos estamos sujetos a un sesgo de mantener nuestros compromisos previos y de ser coherentes con nuestro yo anterior cuando es posible. Este rasgo es necesario para la cohesión social: se suele desconfiar de las personas que cambian a menudo sus conclusiones y hábitos. Sin embargo, nuestra predisposición a mantener la coherencia puede convertirse, como dijo un experto, en un «duende de las mentes insensatas»: cuando se combina con el sesgo de la primera conclusión, acabamos por dar malas respuestas y quedarnos quietos ante grandes pruebas.

17. Sesgo retrospectivo

Una vez que conocemos el resultado, es casi imposible volver atrás mentalmente. Nuestro instinto narrativo nos lleva a razonar que lo sabíamos todo el tiempo (sea lo que sea «eso»), cuando en realidad a menudo estamos simplemente razonando a posteriori con información de la que no disponíamos antes del suceso. El sesgo retrospectivo explica por qué es prudente llevar un diario de las decisiones importantes para tener un registro inalterado y reexaminar nuestras creencias cuando nos convencemos de que lo sabíamos todo el tiempo.

18. Sensibilidad a la equidad

La justicia corre por nuestras venas. En otra ilustración de nuestro relativo sentido del bienestar, somos cuidadosos árbitros de lo que es justo. Las violaciones de la justicia pueden considerarse motivo de acción recíproca, o al menos de desconfianza. Sin embargo, la propia equidad parece ser un objetivo móvil. Lo que se considera justo y equitativo en un momento y lugar puede no serlo en otro. Considera que la esclavitud se ha considerado perfectamente natural y perfectamente antinatural en fases alternas de la existencia humana.

19. Tendencia a sobrestimar la consistencia del comportamiento (error fundamental de atribución)

Tendemos a atribuir en exceso el comportamiento de los demás a sus rasgos innatos en lugar de a factores situacionales, lo que nos lleva a sobrestimar la consistencia de ese comportamiento en el futuro. En una situación así, predecir el comportamiento no parece muy difícil. Por supuesto, en la práctica se demuestra sistemáticamente que esta suposición es errónea, y en consecuencia nos sorprendemos cuando los demás no actúan de acuerdo con los rasgos «innatos» con los que les hemos dotado.

20. Influencia del estrés (incluidos los puntos de ruptura)

El estrés provoca respuestas tanto mentales como fisiológicas y tiende a amplificar los demás sesgos. Casi todos los sesgos mentales humanos empeoran ante el estrés, ya que el cuerpo entra en una respuesta de lucha o huida, confiando puramente en el instinto sin el freno de emergencia del tipo de razonamiento del «Sistema 2» de Daniel Kahneman. El estrés provoca decisiones precipitadas, inmediatez y un retroceso a la costumbre, dando lugar al lema de los soldados de élite: «En el fragor de la batalla, no te elevarás al nivel de tus expectativas, sino que caerás al nivel de tu entrenamiento».

21. Sesgo de supervivencia

Un problema importante de la historiografía -nuestra interpretación del pasado- es que la historia está célebremente escrita por los vencedores. No vemos lo que Nassim Taleb llama la «tumba silenciosa»: los poseedores de billetes de lotería que no ganaron. Así, atribuimos en exceso el éxito a las cosas hechas por el agente triunfador en lugar de al azar o a la suerte, y a menudo aprendemos falsas lecciones estudiando exclusivamente a los vencedores sin ver a todos los perdedores que los acompañan y que actuaron de la misma manera pero no tuvieron la suerte de triunfar.

22. Tendencia a querer hacer algo (lucha/huida, intervención, demostración de valor, etc.)

Podríamos denominar a esto Síndrome del Aburrimiento: La mayoría de los humanos tienen la tendencia a necesitar actuar, incluso cuando sus acciones no son necesarias. También tendemos a ofrecer soluciones incluso cuando no tenemos conocimientos para resolver el problema.

23. Sesgo de falsificación/confirmación

Lo que un hombre desea, también lo cree. Del mismo modo, lo que creemos es lo que elegimos ver. Esto se conoce comúnmente como el sesgo de confirmación. Se trata de un hábito mental profundamente arraigado, que conserva la energía y es cómodo, para buscar confirmaciones de la sabiduría que se tiene desde hace tiempo, en lugar de violaciones. Sin embargo, el proceso científico -que incluye la generación de hipótesis, las pruebas ciegas cuando son necesarias y el rigor estadístico objetivo- está diseñado para eliminar precisamente lo contrario, y por eso funciona tan bien cuando se sigue.

La empresa científica moderna funciona según el principio de falsificación: Un método se califica de científico si se puede exponer de tal manera que un determinado resultado definido haga que se demuestre su falsedad. El pseudoconocimiento y la pseudociencia operan y se propagan por ser infalsificables: como en el caso de la astrología, no podemos demostrar que son correctos o incorrectos porque nunca se indican las condiciones en las que se demostrarían falsos.